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Phit Collab

La autodisciplina, una decisión personal

 

Nadie puede ayudarte si tú no estás decidido al cambio. Puedes estar dispuesto, mentalizado, puestísimo para recibir lo mejor de la vida, pero el paso más importante, que es la decisión, aún no lo has dado. Algunas filosofías nos enseñan que hay que esperar pasivamente a que fuerzas exteriores nos provean de forma mágica e instantánea nuestros deseos, ojalá fuera así, sería tan simple como cerrar los ojos la noche de año viejo después de haber saturado tu cuerpo con pavo, alcohol y pastelitos, con el deseo ferviente de amanecer sin cruda y con algunos kilos menos. La pregunta es, ¿qué estás decidido a lograr? Lo que sea que te hayas propuesto, ¿qué pasos requiere? ¿cómo puedes de forma realista e inmediata comenzar a dar los primeros pasos? Decidirse a lograr algo requiere autodisciplina, y mucha, tal vez debas levantarte más temprano, o dormirte más tarde, ver menos series, sacrificar algunos fines de semana, asumir responsabilidades y salir de tus zonas de confort, parece doloroso ¿cierto?, pero, ¡si la vida es un carnaval!, pensarás, ¿qué necesidad hay de sufrirle tanto?, cuando tienes un objetivo en mente no se trata de sufrimiento, se trata de pasos que te hacen más fuerte y te acercan a lo que quieres, y déjame decirte algo, una vez que logras lo primero, ya no querrás parar, hasta ir por lo segundo y hasta darte cuenta de que eras más fuerte de lo que siempre pensaste, que la “pesadilla” de madrugar no era tan mala como pensabas, y ahora hasta lo disfrutas. Sí, “disciplina” puede sonar como una palabra poco amable, pero una vez que vives sus efectos, sabes que te quedarás ahí para siempre, tu otra opción es quedarte en el sillón, leyendo esto. Decisión, todo comienza con eso.

 

María Mioni

16 julio 2021